(21-3-2022) Andorra se ha convertido, durante estos dos años de pandemia, en el único país europeo que no volvió a cerrar ningún gimnasio de su territorio desde el confinamiento que se decretó durante la primavera de 2020. El sector deportivo agradece el apoyo de unas administraciones que sí entendieron su esencialidad. Sobre ello habla la gerente del Andorra Esports Clúster, Gemma Riu, en una entrevista con CMDsport.

El Andorra Esports Clúster nació oficialmente el 14 de febrero de 2020, justo un mes antes del confinamiento por el covid. ¿Qué papel ha jugado durante estos dos años de pandemia?

Andorra llevaba años estudiando si lo creaba o no. Tras acordarse que el deporte era un sector estratégico para el plan Horitzó 2023, creado por el gobierno, se decidió tirar hacia adelante un clúster deportivo. La industria deportiva representa el 8% del PIB andorrano, y creamos el clúster para impulsar la competitividad del sector. Creemos que es posible subir hasta el 9%, es uno de nuestros retos para los próximos años. Cerramos 2020 con 35 socios, 2021 con 50 y aspiramos a alcanzar los 70 este 2022 y los 85 en 2023. Estamos contentos por la implicación transversal que hemos recibido, tanto desde el Gobierno, federaciones, ayuntamientos, pistas de esquí, entidades de turismo deportivo, organizadores de eventos deportivos o deportistas. 

En España se declaró el deporte como una actividad esencial, pero esta medida no ha tenido efectos prácticos. En Andorra se declaró el deporte como sector de interés nacional. ¿Qué ha significado este reconocimiento?

Esta declaración llega después del primer gran éxito del Clúster. Se llega a ella porque durante el confinamiento las empresas del sector estaban cerradas y no sabían si tendrían suficiente caja para afrontar los pagos. Acabábamos de crear el Clúster y nos vimos obligados a reinventarnos. Cambiamos radicalmente el plan estratégico. Vimos que, al ser un país pequeño, podíamos tratar de hablar con el Gobierno para intentar abrir alguna instalación deportiva. Al ser un año olímpico, antes de conocer el aplazamiento de los Juegos de Tokio, los deportistas pedían poder ir al gimnasio y logramos reabrir el Centro de Tecnificación de Ordino, lo cual nos hizo coger valentía y a su vez incentivó al Gobierno a tomar más medidas. 

¿Por ejemplo?

Todo el sector nos reclamaba abrir. Empezamos a trabajar con 39 instalaciones deportivas para plantear una propuesta de reapertura. Nos pusimos deberes, cada entidad en su área, y de la mano del biólogo y bioinformático Joel López nos pusimos a identificar las necesidades de los centros y desarrollamos una serie de protocolos que luego planteamos al Gobierno. Éste hizo algunas modificaciones, pero cuando los validó, reabrimos, logramos ser el único país de Europa que no volvió a cerrar gimnasios desde la primavera de 2020. Con el impacto que esto tiene tanto para la salud de las personas como para la economía. Logramos reducir la incertidumbre de las empresas a través de un plan escalonado con lo que se podía hacer y lo que no en cada fase de la pandemia. Fue un éxito. Fruto de eso, se declaró el deporte como sector de interés nacional. 

Es decir, que a diferencia de España, en Andorra sí se entendió la esencialidad del deporte y la actividad física. 

Sí. Se permitió que la población pudiera hacer deporte, que la gente tuviera trabajo y que las empresas pudieran funcionar. Una vez visto el caso de éxito de los gimnasios, que abrieron y no han vuelto a cerrar, nos empezaron a llamar varias empresas organizadoras de eventos deportivos que querían replicar estos protocolos para poder realizar eventos en verano. Y pusimos de acuerdo a medio centenar de personas para ajustar protocolos sobre cómo hacer carreras deportivas como la Spartan Race, que fue un éxito gracias a la colaboración público-privada. 

Es de las pocas entidades deportivas que habla bien de la actuación de una administración durante la pandemia. 

Pongo en relieve la capacidad del sector público, tanto el Gobierno como los comunes (ayuntamientos) para permitir que todas las propuestas que innovaron las empresas privadas pudieran ocurrir. Desde el Clúster hemos intentado potenciar mucho esta colaboración público-privada. La administración pública tenía un riesgo alto, pero el Gobierno fue valiente. Con transparencia y proximidad, los políticos nos ayudaron a trasladar el mensaje. Rn Andorra el Gobierno ha sido muy sensible con el sector deportivo. Que tanta gente participase de la confección de los protocolos ayudó. Hubo un proceso pedagógico de entender por qué había que hacer cosas de uno u otro modo y, al final, las restricciones que se aplicaron se entendieron. Lograr mantener la actividad y conseguir que los eventos se celebrasen fue un éxito de la colaboración público-privada. Estamos orgullosos de ello. Gracias a esto, más gente se hizo socia del Clúster, que se ha convertido en un referente y en un interlocutor para el sector y para las administraciones. 

En febrero retiraron las mascarillas de los espacios exteriores y el pasado 3 de marzo, también de las salas de fitness interiores. ¿Ven factible poder recuperar este 2022 el volumen de negocio precovid?

Muchos de los agentes del sector con los que conversamos ya hablan de niveles precovid, pero con una circunstancia: ha habido un incremento del ticket medio que está ayudando a compensar esa parte de volumen de usuarios que aún no se ha conseguido recuperar. Se está haciendo un buen trabajo de posicionamiento, innovando y ofreciendo más servicio para superar la caída de volumen que aún se arrastra. 

Una de las principales vías de ingresos de Andorra es el turismo. ¿Qué 2022 esperan en clave de turismo activo?

El turismo activo, o deportivo, es uno de los puntos que esperamos que tenga una recuperación más favorable. El sector ha trabajado muy duro para innovar y presentar medidas interesantes de cara a los próximos ejercicios. Las estaciones de esquí, que sufrieron un gran impacto por el covid, pero están muy esperanzadas de cara a este 2022 por el regreso del turismo internacional tras dos años en los que ha sido básicamente de proximidad, de España o Francia. Están desarrollando muchos proyectos para fomentar este tipo de turismo. Todas las mejoras de servicio ofrecidas tienen el objetivo de aumentar el gasto medio en las estaciones y poder volver a niveles precovid. 

Habla de las estaciones de esquí. ¿En qué momento se encuentran?

La temporada está siendo muy buena para todas las estaciones. No esperábamos tener una temporada tan buena. Con menos ocupación que la temporada récord, 2019-20, pero porque llevábamos tres años batiendo récords. Pero el gasto medio ha aumentado y está siendo mejor. Las previsiones son muy positivas. Si todo se aguanta, posiblemente tengan una temporada muy positiva. Es lo mejor que podía ocurrir tras una temporada que se vio suspendida y otra que no fue.

¿Qué posición tiene su clúster en relación a la precandidatura Barcelona-Pirineus de cara a los Juegos Olímpicos de invierno 2030?

En la misma línea que la candidatura para los campeonatos del mundo de esquí alpino de 2027 que se celebrarán en Andorra. Son eventos mayores para todo el territorio de los Pirineos. Los posiciona como ubicación potente dentro del mundo del invierno, y sin duda mejorarán infraestructuras para una zona que las necesita. Es bueno para el territorio, pero deben hacerse con sensibilidad con el medio ambiente.

¿Qué papel ha de jugar el sector deportivo en el reto de desestacionalizar el turismo en Andorra?

Ayudar a desestacionalizar la demanda es uno de los puntos prioritarios para el Andorra Esports Clúster. Creemos que Andorra tiene unas condiciones magníficas para que se disfrute de sus montañas durante todo el año, y por ello queremos acercar la montaña a las personas y las personas a la montaña. Cada vez estamos mejor preparados para rebajar la presión que genera esta estacionalidad. Estamos muy esperanzados en que este verano pueda ser muy bueno a nivel de actividades deportivas. Tanto empresas como Gobierno quieren mantener una actividad más constante durante todo el año. Agradecemos que se haya tenido en cuenta la opinión del Clúster para que, sin dejar de proteger el entorno natural del país, se haya permitido que los organizadores de eventos puedan hacer un despliegue que fuese operativamente factible y económicamente viable. 

¿Qué tipo de eventos deportivos pueden ser atractivos de cara al verano?

En verano se hacen muchas pruebas, especialmente de bicicletas, tanto cicloturismos como BTT. La apuesta clara por las bicicletas de montaña en las estaciones de esquí ha ayudado mucho, ya que se están logrando niveles de facturación muy importantes y nos están posicionando como un referente europeo. Vallnord ha acogido pruebas europeas de montaña. También organizamos carreras de obstáculos o de trail, y se ha firmado un acuerdo con Ironman para organizar un calendario anual de pruebas. Hay muchas actividades de montaña posibles, pero se intentan combinar con los núcleos urbanos para acercar la práctica deportiva amateur a las familias. La apuesta por estas actividades ayuda mucho a generar riqueza económica a otros sectores como la restauración, hoteles o retail. 

Hace pocas semanas se reunieron con otros clústers en el Fitness Cluster Exchange. ¿Es clave establecer sinergias con este tipo de entidades?

Sí. Somos un clúster muy pequeño, con unos recursos muy limitados y distintos a los que tienen entidades parecidas de otros países europeos. Indescat es nuestro referente, es gente que hace las cosas muy bien. Poder ir de su mano es un regalo, nos permiten ver cómo trabajan los mejores. Firmamos un acuerdo de colaboración que nos permite poder acceder a las actividades que hace Indescat. Eso supone un gran valor para nuestros asociados. También hemos empezado a colaborar con otros clústers en distintas iniciativas.